Vida Sostenible / Recicla

El WC no es un contenedor de basura

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Cuando tiras de la cadena del WC parece que los residuos desparecen por arte de magia. Pocas son las personas que se paran a pensar dónde van esos residuos y cuál es la manera adecuada de gestionan los residuos en el baño.

Pensar en ello nos ayuda a darnos cuenta de que no se puede tirar por el inodoro todo lo que quepa por él. Hay una manera adecuada de gestionar cada uno de los residuos en el baño.

¿Dónde van los desechos del inodoro?

Cada vez que tiramos de la cadena, se libera el agua que acompañará a los residuos durante su posterior trayecto. Primero estos residuos atraviesan un laberinto de tuberías que los conducen a una tubería general o alcantarillado de aguas fecales, donde se aglutinan todos los residuos generados en la zona. Esta red de alcantarillado conduce a los residuos hasta una planta de tratamiento del agua. En dicha planta, las aguas fecales son tratadas a través de una bacteria que se alimenta de todos estos desperdicios. Gracias a ella, el agua que ha llegado desde esta red queda completamente limpia.

Pero estas plantas de tratamiento no están preparadas para gestionar todo tipo de residuos generados en el baño. Tirar por el inodoro desechos inapropiados puede provocar desde graves obstrucciones en la red de canalización hasta vertidos inadecuados que contaminen nuestros ríos. Los procesos de tratamiento de las aguas se verían afectados. Se generarían graves consecuencias económicas y medioambientales. Los residuos que no son correctamente gestionados terminan en los fondos marinos contaminando nuestros mares.

Residuos en el baño

Estos son los principales residuos generados en el baño que muchas veces tiramos (mal hecho) por el WC. Nunca más debemos hacerlo. Te explicamos las razones:

  • Toallitas húmedas

El papel higiénico se desintegra en el agua casi en su totalidad en aproximadamente media hora (al menos en un 95%). Sin embargo, solo un 36% de las toallitas húmedas se descomponen después de dos días en el agua.

Las toallitas húmedas (de bebés, de WC, las desmaquillantes, las limpiadoras, etc.) deben ser gestionadas en el contenedor de resto. Algunos fabricantes publicitan que se trata de productos biodegradables, aunque NO lo son.

Tirarlas por el inodoro tiene un alto riesgo de provocar atascos en la red de tuberías, con sus consecuencias económicas. Además se trata de un producto que, si no se gestiona bien, puede acabar desprendiendo pequeñas partículas de plástico. Terminarían así, contaminando gravemente nuestros mares y océanos.

  • Arena y heces de gato

Las heces de gato pueden contener un parásito que sobrevive a los procesos de tratamiento de las aguas residuales. Además, el material utilizado en los areneros de los gatos es absorbente. Al contacto con líquidos se expande y endurece. Por estos motivos, este tipo de residuos NO deben ser desechados por el WC. La manera adecuada de gestionarlos es metiéndolos en una bolsa y tirándolos al contenedor de resto.

De esta manera estaremos reduciendo la posibilidad de contaminar las aguas. Estaremos evitando poner en riesgo tanto a los seres humanos como a la vida acuática próxima a las plantas de tratamiento. También estaremos impidiendo la formación de tapones que bloqueen las tuberías.

  •  Preservativos

Los preservativos están fabricados de látex. Se trata de un material sumamente resistente pero no reciclable, debido a las sustancias de las que suele ir acompañado. Si tiras los preservativos por el inodoro, estos pueden quedarse atrapados dentro de las tuberías o en las plantas de tratamiento del agua.

Este tipo de residuo interactúa negativamente con el medio ambiente si no se gestiona bien. La manera correcta de hacerlo es depositarlo en el contenedor de resto.

  • Pelo

Nuestro pelo se regenera continuamente. Una persona pierde una media de entre 50 y 150 cabellos al día. Por eso, cuando nos peinamos es normal que se quede cierta cantidad de pelo en el cepillo. Y, habitualmente y de manera incorrecta, la tiramos por el WC.

La forma adecuada de gestionar el pelo que recoges del cepillo, del peine, del lavabo o del desagüe de la ducha/bañera es depositándolo también en el contenedor de resto.

  • Textil sanitario (algodones de limpieza, tampones, compresas, discos mamarios y bastoncillos)

Qué te podemos contar, que no te puedas imaginar, sobre los atascos que estos residuos podrían provocar tanto en tuberías como en plantas de tratamiento. Incluso los más pequeños, como el algodón o los bastoncillos. No se rompen y terminan acumulándose durante meses (incluso años), formando un tapón, cada vez, más grande. En este grupo de residuos también quedan incluidos los tampones, al igual que sus correspondientes aplicadores.

Como el resto de residuos que hemos visto, estos productos también deben ser depositados en el contenedor de resto.

Como has podido comprobar, todos aquellos residuos que en un principio podíamos pensar que se podían verter al inodoro pero en realidad no, son fácilmente gestionables a través del contenedor de resto. La solución es muy sencilla. Te proponemos instalar una pequeña papelera al lado del WC para los residuos en el baño. En ella puedes depositar todos estos desechos al instante para, posteriormente, llevarlos al correspondiente contenedor.

Además, te enseñamos qué otros residuos generados en el baño también deben ir al contenedor de resto:

  • Maquinillas de afeitar.
  • Cepillos de dientes.
  • Hilo dental.
  • Limas.
  • Uñas.
  • Residuos de curas (tiritas, vendas, esparadrapo, gasas, etc.).
  • Pañales.

“¿Realmente lo necesito?”

Es importante destacar que todo aquello que gestionamos a través del contenedor de resto se deposita en vertederos oficiales. Dependiendo de la tipología del residuo, su tiempo de descomposición puede llegar a durar años, incluso décadas. Te invitamos a reflexionar sobre ello.

“Y si lo necesito, ¿Hay algún otro tipo de producto biodegradable por el que pueda sustituirlo?”

Te proponemos algún ejemplo:

Un cepillo de dientes de los que venden habitualmente en farmacias y supermercados puede tardar en descomponerse unos 75 años. Además, se estima que una persona desecha a lo largo de su vida aproximadamente 300 cepillos de dientes. En la actualidad existen cepillos de dientes que cumplen perfectamente su función y que están hechos con bambú y cerdas naturales. Eso reduce significativamente su tiempo de descomposición y el impacto ambiental a la hora de su fabricación.

Ocurre lo mismo a la hora de cepillarte el pelo. No es lo mismo hacerlo con un peine de plástico que con uno de madera o bambú. Al igual que no es lo mismo que tenga cerdas sintéticas o fibras naturales.

Para desmaquillarte, tanto si usas toallitas desmaquillantes como si utilizas algodones de limpieza, puedes sustituirlos por una muselina lavable. Esta muselina, junto con el desmaquillante, cumplirá perfectamente su función. Y te permitirá lavarla y reutilizarla cuantas veces necesites sin generar residuos en el baño.


Próximamente iremos publicando más ideas y alternativas para reducir el volumen de residuos en el baño. ¡No te las pierdas!

 

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