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Trucos para reducir los residuos en el baño

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Reducir la cantidad de residuos que producimos en casa puede parecer complicado, pero hay varios cambios fáciles que nos ayudarán con este objetivo. Hoy te damos ocho consejos con los que podrás reducir la cantidad de residuos que generas en el baño. Algunos de ellos pueden resultar tan sumamente sencillos que no vas a poder escapar al cambio.

 

Si te has parado a pensar alguna vez en la cantidad de residuos que generamos en casa, probablemente hayas acabado llevándote las manos a la cabeza. La cuestión es que hay veces que ni siquiera nos hemos hecho este planteamiento. Puede ser que plantearlo así nos genere un conflicto interno sobre la necesidad de adoptar cambios y la pereza que nos da afrontarlos.

Pero hoy te traemos ocho sencillos consejos con los que fácilmente vas a poder reducir el número de residuos que generas en el baño, cambiando opciones más contaminantes por otras que, sin perder la comodidad, te van a ayudar a llevar un estilo de vida más sostenible. ¿Te animas?

 

 1.- Gel de baño, champú y otros jabones

Normalmente este tipo de productos de consumo diario suelen venir envasados en botellas de plástico. Existen opciones en formato sólido que funcionan igual de bien que los jabones líquidos y que evitarán que consumas día a día productos envasados en plástico.

En cualquier caso, si sigue sin convencerte esto de usar jabones en formato sólido, también hay algo que puedes hacer: comprar productos en formato familiar. Puede ser que sean más difíciles de manejar, pero estarás consumiendo solo un envase en lugar de dos o tres y eso es algo a tener en cuenta. Estarás evitando no solo las consecuencias de la gestión de más residuo sino la fabricación de más envases. Recuerda que los plásticos se fabrican con petróleo y que los procesos de fabricación de este material son muy contaminantes.

Si el formato familiar te resulta incómodo en el uso diario, siempre puedes utilizar botellas rellenables más pequeñas para el manejo del día a día.

 

 2.- ¿Usas esponja?

Las esponjas más comunes son las sintéticas, que están fabricadas con materiales plásticos. Existen opciones naturales, como las esponjas de luffa, pero nuestro consejo es que te pases a la opción más sana y natural: utiliza tus manos. Envuelve tus manos con una capa de jabón y acaricia tu cuerpo. Es una buena manera de limpiar tu piel sin agredirla, y además, darte a ti mism@ un poco de cariño.

Si utilizas esponja, ten en cuenta que debes darle unos cuidados especiales, ya que al frotarlas con tu piel y dejarlas húmedas en espacios como la ducha, pueden convertirse en un hábitat perfecto para la reproducción de bacterias. Te dejamos un enlace muy interesante pinchando aquí, en el que te aconsejan cómo debes cuidar de tu esponja.

En cualquier caso, recuerda, la limpieza de tu piel no necesita más que un buen jabón y tus propias manos.

 

 3.- Cepillo de dientes

Según la Asociación Dental Americana, el cepillo de dientes debe ser cambiado cada 3-4 meses para garantizar su perfecto estado.

Si decides seguir estos consejos y cambias tu cepillo de dientes cada trimestre, estamos hablando de que consumes 4 cepillos al año. Para una media de 80 años, estaríamos hablando de que una persona consume unos 320 cepillos de dientes a lo largo de su vida. ¡Esto solo para una persona!

Además, si tienes en cuenta que los cepillos más consumidos están fabricados con materiales plásticos, que no pueden ser reciclados y que su tiempo de descomposición es superior a los 75 años, urge buscar una alternativa.

Nosotros te aconsejamos que te pases a los cepillos de bambú con cerdas naturales. Vas a consumir el mismo número de cepillos de dientes a lo largo de tu vida, pero las ventajas son evidentes:

  • Que estén fabricados con materiales naturales hace que su proceso de producción sea mucho menos contaminante. Recuerda comprar un cepillo que garantice su producción sostenible con el sello FSC.
  • Por otro lado, al ser materiales naturales, su tiempo de descomposición es bastante más bajo y su capacidad de contaminación del suelo es nula.

 

 4.- Pasta de dientes

El mundo de las pastas de dientes es complejo. Cuando hemos vivido toda nuestra vida consumiendo la pasta de dientes más común, el cambio a pastas de dientes más naturales que eviten el consumo de envases es complicado.

En este caso podemos encontrar versiones sólidas, que evitan el uso masivo del plástico. También existen empresas que envasan sus pastas de dientes en envases 100% de aluminio, por lo que su capacidad de reciclaje asciende al 100%. Otra alternativa es fabricar tu propia pasta de dientes en casa.

Las opciones para evitar los envases más complejos fabricados a base de plástico son varias pero, en cualquier caso, preferimos dejarte este link a una entrada del blog “Vivir sin plástico”. Es un artículo en el que te brindan varias opciones, todas ellas testadas por sus autores, Patri y Fer, unas verdaderas referencias en esto de intentar reducir los residuos generados y evitar el plástico.

 

 5.- Hilo dental

Casi todos los hilos dentales están fabricados con materiales plásticos derivados del petróleo. Son materiales no biodegradables y su gestión tras su uso es bastante problemática, ya que no pueden ser reciclados. Se trata, por tanto, de un tipo de residuos que termina en las plantas de incineración, contaminando el aire que respiramos, o en los vertederos (degradándose en microplástico que contaminan el suelo y las aguas subterráneas).

Pásate a opciones más ecológicas como el hilo dental de seda o el de bambú. Son las alternativas más seguras y ecológicas, y además, tus dientes van a quedar igual de limpios que con el hilo dental sintético.

 

 6.- Papel higiénico

El papel higiénico es de los pocos residuos que generas en el baño y que está preparado para ser depositado por el WC. Sabemos que es complicado proponerte soluciones que eviten el uso del papel higiénico, pero salvando este pequeño obstáculo, recuerda que siempre hay cosas que puedes hacer.

Que el uso de papel higiénico sea un poco más sostenible lo puedes conseguir utilizando:

  • Papel higiénico reciclable. Seguramente, cuando piensas en papel higiénico reciclado, te viene a la cabeza ese papel áspero y rígido, pero, a día de hoy, las cosas han cambiado. Existen multitud de papeles higiénicos reciclados con textura tan suave y sedosa como los papeles higiénicos más comerciales.
  • Papel higiénico con sello FSC. Si no te convence esto del papel higiénico reciclable, siempre puedes seguir consumiendo alguna de las marcas comerciales más comunes, pero con sello FSC. Este sello acredita que la madera con la que está hecho el producto proviene de bosques gestionados según los criterios de gestión sostenible del bosque.

 

7.- Toallita húmeda = Peligro Ambiental

El problema de las toallitas húmedas no es que vengan en envases de plástico, el mayor problema es la propia gestión ambiental del residuo. Una toallita húmeda puede llegar a tardar 600 años en desaparecer. Y no solo eso, sino que estas  están compuestas por microplásticos, el enemigo número uno de nuestros mares y océanos.

Desde Vamos a hacer algo por la tierra, estamos convencidos de que el uso de las toallitas húmedas, tanto para la higiene íntima como para la higiene de los más pequeños, e incluso, para desmaquillarte, es absolutamente prescindible, ¿no crees?

Se trata de un producto de higiene que no lleva muchos años en nuestros cuartos de baño y las alternativas a su uso son evidentes.

 

 8.- ¿Cómo te desmaquillas habitualmente?

Sea como sea, lo más probable es que en el proceso de desmaquillarte utilices productos desechables, algodones, toallitas… «Desechable» significa «residuo diario» y significa «daño a nuestro entorno». Pero hay solución, y se llama descarta desechable. Hay opciones varias que sustituyen los productos de un solo uso por alternativas lavables y reutilizables.

Puedes encontrar en el mercado discos desmaquillantes lavables y reutilizables. Y si no quieres comprarlos, no tienes más que fabricarlos tú mismo con ropa o toallas que vayas a desechar.

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Puedes quedarte con uno, con dos, con todos o con ninguno de nuestros consejos. Ya simplemente que te hayas animado a leer este artículo es un paso importante, una señal de que estás empezando a plantearte algunas cuestiones. ¡Enhorabuena!

Como siempre te decimos, lo importante es que los pasos que se vayan dando sean aquellos de los que estamos seguros, convencidos y sepamos que va a ser asumible en nuestra rutina diaria. No deben suponer ningún drama, sino un camino hacia la sostenibilidad en el que el ritmo lo marcas tú.

 

 

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» El WC no es un contenedor de basura.
» Si hablamos de residuos, el futuro no pinta bonito.

 

 

CRÉDITOS
Imagen portada: Chuttersnap vía Unsplash
Imagen botes de jabón: Daiga Ellaby vía Unsplash
Imagen burbujas de jabón: Matthew Tkocz vía Unsplash
Imagen cepillo de dientes: Ignacio f vía Unsplash
Imagen papel higiénico: Michael Jasmun vía Unsplash

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